Buscar en Aviario Rojo

Busca especies, cuidados, cría, alimentación…

Nidos

Nidos para agapornis: medidas, tipos y cómo elegir

Para criar, un agapornis necesita una caja de madera cerrada, con un solo agujero de entrada de unos cinco centímetros y espacio para una nidada de cuatro a seis pollos. Las medidas varían bastante de un criador a otro: se utilizan cajas desde unos 16 centímetros de lado hasta otras de más de 40 de largo.

Lo importante es que sea una cavidad oscura, con una sola entrada, bien sujeta, que puedas abrir para revisar la puesta y con sitio para el material que la pareja irá metiendo dentro.

El nido se coloca para criar. No es un dormitorio ni un accesorio que deba estar puesto todo el año.

Tres nidos de tronco colgados en la pared de una voladera, con varios Agapornis fischeri posados encima y uno agarrado al lateral junto a la entrada
Se compruebaTres nidos de tronco en una voladera, cada uno con un solo agujero de entrada, utilizados por Agapornis fischeriNo se puede afirmarQue este diseño sea mejor que una caja rectangular: la fotografía no permite compararlos
  • Qué nidoCaja de maderaCerrada, oscura y con un único agujero de entrada. Reproduce el hueco de un tronco.
  • La entradaUnos 5 cmLa referencia avícola del género no pide más de dos pulgadas.
  • Las medidasVaríanSe utilizan cajas de tamaños bastante distintos. No hay una medida oficial.
  • Cuándo se ponePara criarSólo durante la temporada. No conviene dejarlo puesto todo el año.
  • Dónde se colocaAlto y sujetoEn la zona más tranquila de la jaula y bien fijado a los barrotes.
La caja por dentro

Qué debe tener una caja nido

Una caja nido reproduce el hueco de un tronco: oscura, cerrada y con una sola entrada. Éstas son las seis partes que conviene mirar antes de comprar.

Sección de una caja nido para agapornisEsquema de una caja nido cortada por la mitad. Se señalan el agujero de entrada en la pared frontal, la tabla de acceso bajo la entrada, la tapa superior con bisagra, el fondo con un rebaje donde reposan los huevos, el espacio interior y los enganches de la pared trasera.
  1. La entrada

    Un solo agujero, redondo y de bordes lisos. Con unos cinco centímetros basta: la referencia avícola del género no pide más, y para las especies de anillo ocular considera suficiente una entrada de 3,8 cm.

  2. La tabla de acceso

    El apoyo que hay bajo la entrada. Conviene una tabla corrida antes que un palo suelto: da superficie para entrar cargado de material y para que un pollo recién salido vuelva a meterse.

  3. La tapa de revisión

    Abatible o de corredera. Es lo que utilizarás para contar los huevos y ver cómo van los pollos, así que cuanto más cómoda sea, más se revisa el nido.

  4. El fondo

    Plano, para que los pollos se muevan sin desniveles. Muchos nidos llevan además un rebaje en la zona de puesta, una concavidad que mantiene los huevos juntos y evita que rueden a las esquinas.

  5. El interior

    Sitio para cuatro o seis pollos y para el material que la pareja irá metiendo, que en algunas especies es bastante. Madera sin pintar ni barnizar por dentro.

  6. La sujeción

    Enganches, tornillos o pletinas que fijen la caja a los barrotes. Un nido que se balancea cada vez que entra un ave no está bien colocado.

Tipos

Qué tipo de nido necesita un agapornis

En una tienda se venden juntos productos muy distintos. De estos cuatro, sólo dos sirven para sacar una nidada adelante.

  • Lo habitual

    Caja nido de madera

    Una caja rectangular cerrada, con un agujero de entrada y una tapa que se abre para revisar. Es la que utiliza casi todo el mundo que cría agapornis y la que se encuentra hecha en cualquier tienda.

  • También se utiliza

    Nido de tronco

    Un tramo de tronco vaciado. Se usa mucho en voladera y las parejas lo aceptan bien, aunque pesa más, cuesta limpiarlo y casi ninguno lleva una tapa de revisión cómoda.

  • No es una caja de cría

    Coco vaciado

    Se vende como nido y se utiliza sobre todo de refugio. Para una nidada se queda corto: no hay sitio para cuatro o cinco pollos creciendo, no se abre y no se limpia por dentro.

  • No recomendado

    Casita de tela o lana

    Las tiendas y hamacas de tejido no son cajas nido. No sirven para una puesta y como refugio permanente tienen otros inconvenientes, que explicamos más abajo.

Conviene fijarse en algo más que en el nombre: muchas tiendas llaman «caseta» tanto a una caja de cría de madera como a una tienda de tela para dormir, y no sirven para lo mismo.

Medidas

Qué medidas debe tener el nido

Varían de un criador a otro y no existe una cifra oficial, pero el planteamiento se repite: sitio para cuatro a seis pollos y para el material que la pareja meterá dentro, y una entrada de unos cinco centímetros. La referencia avícola del género recomienda además no pasarse de grande, porque una caja pequeña conserva mejor la humedad y la temperatura.

  • Referencia avícola del género

    Erhart, AFA Watchbird (1978). Medida interior, y la misma caja para todo el género salvo la especie de Madagascar.

    Caja≈ 16,5 × 16,5 cm, hasta 25 cm de alto
    Entrada5 cm · 3,8 cm en las de anillo ocular
    CámarasCámara única
  • Cajas comerciales para agapornis

    Lo que se vende hoy en España para agapornis, en horizontal y en vertical.

    Caja23 × 13,5 × 13,5 cm · 28 × 18 × 18 cm
    Entrada4,8 cm
    CámarasCámara única
  • Aviario Rojo · dentro de la jaula

    Contrachapado, con un rebaje donde pone la hembra.

    Caja40 × 18 × 17 cm
    EntradaSin dato
    CámarasDoble cámara
  • Aviario Rojo · colgado por fuera

    Contrachapado, con apertura de bisagra o de corredera.

    Caja30 × 17 × 17 cm
    EntradaSin dato
    CámarasDoble cámara

Las medidas que utilizamos en Aviario Rojo

Los que colocamos dentro de las jaulas de cría miden 40 × 18 × 17 cm, y los que colgamos por fuera, 30 × 17 × 17 cm. Los dos son de contrachapado, la chapa marina, y los dos llevan doble cámara. Los hacemos amplios a propósito, para que quepan los pollos y la pareja sin agobios aunque la hembra empiece otra puesta antes de destetarlos.

Son orientativas y son las nuestras: funcionan en nuestras jaulas y con nuestro manejo. Una caja comercial de 28 × 18 × 18 cm entra dentro de lo razonable.

Ojo con las cajas de ninfas que se anuncian también para agapornis: rondan los 30 × 20 × 20 cm con una entrada de 6 cm, bastante más de lo que necesitan.

En vídeo

Los nidos que usamos en el aviario

Los nidos del aviario

Los dos modelos de la tabla, por dentro y por fuera: el que va dentro de la jaula y el que se cuelga en el exterior para poder revisarlo sin abrirla.

Las medidas que aparecen en el vídeo son las nuestras, no una recomendación general.

Formato

Nido horizontal o vertical

Los dos formatos se utilizan para criar. Al elegir influyen el espacio que tengas, cómo vayas a revisar la puesta y cuánto material acumule la pareja.

30 × 17 cm, a escala

Nido horizontal

Más largo que alto. La entrada queda en un extremo y al abrir la tapa se ve casi todo el suelo.

A favor

  • Si la jaula es baja, cabe donde no cabría un nido vertical.
  • Se llega a todo el fondo sin meter la mano a ciegas.
  • Permite dividir el interior en dos cámaras.

En contra

  • La entrada queda cerca de la puesta, con poco recorrido hasta los huevos.
  • Si la pareja llena la caja de material, la tapa acaba haciendo de tope.

18 × 28 cm, a escala

Nido vertical

Más alto que ancho, con la entrada en la parte de arriba y la puesta en el fondo.

A favor

  • La puesta queda lejos de la entrada, en la parte más oscura.
  • Aguanta mejor que la pareja acumule material.
  • Ocupa poco ancho contra la pared de la jaula.

En contra

  • Necesita altura libre dentro o fuera de la jaula.
  • Para revisar el fondo hay que mirar desde arriba.

La referencia avícola del género prefiere el vertical por un motivo concreto: las especies de anillo ocular llenan la caja de material hasta arriba, y en un horizontal esa presión acaba forzando la tapa. Es su experiencia, no una norma.

En Aviario Rojo utilizamos horizontales, dentro y fuera de la jaula, y nos funcionan bien con nuestro manejo.

Si tienes altura libre, el vertical es una opción segura. Si la jaula es baja, un horizontal bien sujeto también da resultado.

Doble cámara

Una cámara o dos

Un nido de doble cámara lleva una separación central que divide el interior en dos espacios comunicados. El ave entra por el agujero, cae en la primera cámara y pasa a la segunda, que es donde acaba la puesta.

Los nuestros la llevan, y la razón que damos en el vídeo es de manejo: cuando los pollos ya son grandes y la hembra empieza otra puesta antes de destetarlos, los dos espacios evitan que unos y otros se estorben.

No es un requisito. No hemos encontrado ningún estudio que demuestre que una pareja críe mejor en doble cámara, y casi todas las cajas comerciales llevan una sola y crían sin problema.

Conviene añadir una cosa: que el nido resuelva el solape de nidadas no es motivo para provocarlo. La literatura veterinaria recomienda no estimular más de dos o tres puestas al año, porque cada huevo consume calcio y proteína de la hembra. Lo desarrollamos en la guía de la puesta.

Ojo con el nombre: en las tiendas online, «nido doble» suele referirse a dos nidos unidos con entradas separadas, para dos parejas. No es lo mismo que un nido de doble cámara.

Caja nido de doble cámara vista desde arribaLa caja vista desde arriba, con una separación central que la divide en dos espacios comunicados por un paso lateral. El agujero de entrada está en el extremo izquierdo y la puesta, en la cámara del fondo.Primera cámaraCámara de puesta
Antes de comprar

Qué revisar antes de elegir una caja nido

Siete comprobaciones sobre la ficha del producto. Son las mismas que hemos aplicado a las cajas de la sección siguiente.

  1. De qué madera es

    Madera, y sin pintar ni barnizar por dentro. El contrachapado aguanta bien la humedad; el DM, que es lo habitual en las cajas económicas, se hincha si se moja. Sirve, pero cuenta con reponerlo antes.

  2. Qué diámetro tiene la entrada

    Es el dato que más fichas se dejan sin poner, y el que conviene exigir. Si no lo indican, es probable que sea una caja de periquito reetiquetada.

  3. Cómo se abre

    Abatible o de corredera, y que se maneje con una mano: es lo que vas a usar para contar los huevos, anillar y ver cómo van los pollos.

  4. Si la medida es por dentro o por fuera

    Casi todas las fichas dan la exterior. Réstale el grosor de la madera por pared y comprueba que queda sitio para cuatro o cinco pollos crecidos y para su material.

  5. Cómo es el fondo

    Plano y sin resaltes. Si trae un rebaje en la zona de puesta, mejor: mantiene los huevos juntos en vez de dejar que rueden a las esquinas.

  6. Cómo se sujeta

    Mira si trae enganches, tornillos o bridas y si encajan con tu jaula. Un nido bien sujeto no se mueve cuando el ave entra de golpe.

  7. Si se puede limpiar

    Hay que vaciarla entre nidada y nidada. Lo importante no es que ventile —una cavidad conserva humedad y temperatura, y eso forma parte de su función—, sino que puedas abrirla del todo y limpiarla bien.

Tres cajas

Nidos que cumplen estos criterios

Tres cajas que cumplen buena parte de los criterios anteriores, elegidas por motivos distintos: el formato vertical, el volumen y el acabado, y el poder colocarse donde las otras dos no caben. Medidas, material, entrada y apertura están comprobados en la ficha del fabricante. No indicamos precio porque cambia, y las limitaciones van tan a la vista como las ventajas.

  • La opción vertical

    nestQ

    Nido vertical de agapornis con viruta

    28 × 18 × 18 cm

    Material
    Madera DM
    Formato
    Vertical
    Entrada
    4,8 cm
    Apertura
    Tapa superior de corredera

    Para qué caso encaja

    Una pareja con altura libre en la jaula, sobre todo si es personata o fischeri.

    Ventajas

    Indica el diámetro de la entrada, y esos 4,8 cm entran en el rango de las referencias del género. Los 28 cm de alto dejan margen para acumular material sin llegar a la tapa.

    Limitaciones

    Es de DM, que se hincha con la humedad antes que un contrachapado: habrá que reponerlo cada pocas temporadas. Lleva una sola cámara.

    Ver en Amazon

    Enlace de afiliado

  • La opción horizontal amplia

    Trixie

    Caja nido Trixie 5631

    30 × 20 × 20 cm

    Material
    Madera clara sin tratar
    Formato
    Horizontal
    Entrada
    6 cm
    Apertura
    Tapa abatible con bisagra

    Para qué caso encaja

    Quien prefiere madera a tablero y tiene sitio a lo ancho. Es la más parecida a los que colgamos por fuera en el aviario.

    Ventajas

    Tapa abatible que se abre entera, apoyo bajo la entrada y rebaje en el suelo para que los huevos no rueden: tres de los detalles de la lista anterior, resueltos de fábrica.

    Limitaciones

    Está pensada para ninfas: la entrada de 6 cm es más ancha de lo que necesita un agapornis, y el volumen también es mayor. En una voladera con varias parejas, una entrada más justa ayuda a que cada una defienda la suya.

    Ver en Amazon

    Enlace de afiliado

  • La opción compacta

    nestQ

    Nido horizontal de agapornis con viruta

    22 × 14,5 × 13,5 cm

    Material
    Madera DM
    Formato
    Horizontal
    Entrada
    4,8 cm
    Apertura
    Tapa superior de corredera

    Para qué caso encaja

    Jaulas bajas, y para colgar el nido por fuera y revisarlo sin abrirlas.

    Ventajas

    Misma entrada de 4,8 cm que el vertical de la misma marca, y enganches para colgarlo por dentro o por fuera de la jaula.

    Limitaciones

    Es bastante más pequeño por dentro: con una nidada larga y mucho material se queda justo, y en un horizontal la tapa es lo primero que nota esa presión. También es de DM.

    Ver en Amazon

    Enlace de afiliado

Colocación

Dónde colocar el nido

Dónde se coloca influye tanto como la caja que elijas. Estos cinco puntos dependen de tu jaula, así que van como criterio y no como medida exacta.

  • Lo más alto que permita la jaula

    En libertad, los nidos de roseicollis se han descrito a unos cuatro metros de altura en árboles. Dentro de una jaula la altura disponible es la que es, pero la parte alta sigue siendo la que el ave percibe como más segura.

  • En la zona tranquila, lejos de la comida

    Al otro extremo de comederos y bebederos, y en el lado con menos paso, para que la pareja entre y salga sin que nada la interrumpa.

  • Fijado, no colgado

    La caja tiene que quedar inmóvil: si se balancea al entrar el ave, los huevos se mueven. Enganches, tornillos o bridas, lo que haga falta. Y colócala pensando en cómo vas a abrir la tapa, porque un nido incómodo acaba revisándose poco.

  • Por fuera si la jaula es pequeña

    Colgarlo por fuera, con el agujero coincidiendo con una puerta o un hueco de los barrotes, deja libre el espacio interior y permite revisarlo sin meter la mano. Es lo que hacemos en las jaulas rectangulares del aviario.

  • Más nidos que parejas en voladera

    Si crían varias parejas juntas, conviene poner más cajas que parejas, a la misma altura y separadas entre sí. Prolongar las paredes laterales por delante de la entrada, como recomienda la referencia avícola del género, da intimidad y reduce las peleas.

La orientación del agujero no parece influir: en el estudio de campo de Namibia, los nidos de roseicollis no mostraban ninguna orientación preferente. Colócalo por el lado que te resulte más cómodo para trabajar.

Momento

Cuándo poner el nido

El nido se coloca cuando de verdad quieres que la pareja críe, y es lo último que se añade. Antes van el espacio, la tranquilidad, la alimentación y una pareja formada y en condiciones.

El motivo es que la caja actúa como estímulo reproductivo. El manual veterinario de referencia la sitúa entre los factores principales que activan la actividad reproductiva de un ave, junto al fotoperiodo largo, la pareja y la comida sin límite.

Por eso mismo se retira cuando termina la temporada. Encadenar puestas desgasta a la hembra, y en agapornis —una de las especies que más entran en puesta repetida— retirar el nido forma parte del manejo que recomiendan los veterinarios cuando una hembra no para de poner.

De qué depende la temporada y cómo se prepara la pareja lo desarrollamos en la guía de cría. Ahí explicamos la temporada completa, y en formar parejas, lo que tiene que estar resuelto antes de que la caja entre en la jaula.

Por especie

¿Necesitan el mismo nido personata, fischeri y roseicollis?

Sí, la misma caja sirve para las tres. La referencia avícola del género utiliza una caja estándar para todo el género salvo la especie de Madagascar. Las diferencias que existen no cambian qué comprar: cambian cuánto material acaba dentro y qué entrada le basta a cada una.

  • Personata

    Especie de anillo ocular. Llena la caja de material en abundancia, así que agradece altura o volumen de sobra. Le basta una entrada de unos 4 cm.

  • Fischeri

    Se comporta igual que el personata en lo que afecta a la caja: mismo grupo, misma costumbre de acumular material y misma entrada.

  • Roseicollis

    La más adaptable del género. En libertad cría en grietas de roca, aleros, troncos huecos y dentro de nidos comunales de tejedores, así que acepta casi cualquier caja razonable.

Nido y refugio

El nido no es una cama para dormir

¿Necesitan una casita para dormir?

No. Un agapornis duerme en la percha, con la cabeza vuelta hacia atrás, como las demás psitácidas. No necesita casita, cueva ni hamaca: para descansar bien le basta una jaula tranquila y unas horas de oscuridad estables.

Dejar una caja nido puesta como dormitorio permanente termina provocando puestas que no buscabas.

Casitas de tela, lana y fibras

Se venden como refugio y como cama, y es una de las dudas más frecuentes. No las recomendamos, por dos motivos distintos.

  • Fibras. La Asociación de Veterinarios de Aves describe que los tejidos tipo forro polar sueltan microfibras con el uso normal, sin que el ave llegue a romper la tela, y que el ave las traga al acicalarse. En el tubo digestivo tienden a agruparse en una masa que crece con el tiempo. El artículo cita un loro que utilizó la misma casita ocho años sin dañarla y acabó obstruido.
  • Estímulo de cría. Una cavidad oscura con una abertura funciona como nido, sea de madera o de tela. El manual veterinario recomienda retirar «cualquier cavidad oscura con una abertura que el ave pueda percibir como una caja nido» para frenar una puesta repetida.

La propia asociación reconoce que muchas aves las utilizan sin obstruirse nunca y que no se sabe por qué a unas les ocurre y a otras no. No afirmamos que una casita de tela vaya a matar a tu agapornis: decimos que el ave no la necesita y que añade un riesgo que puedes evitar.

Dentro de la caja

Qué va dentro de la caja

Una caja vacía todavía no es un nido. Lo construye la pareja dentro, con el material que le ofrezcas.

Interior de una caja nido de madera con un nido de fibras vegetales, un polluelo sin plumas y dos huevos
El nido de fibras vegetales que unos Agapornis fischeri construyeron dentro de su caja.

Cómo construyen el nido

El nido lo hacen ellos, y cada especie transporta el material a su manera: unas llevan las tiras en el pico y otras las acarrean encajadas entre las plumas. El resultado va desde un forro fino hasta una estructura que llena la caja.

Qué material poner dentro

En Aviario Rojo utilizamos hoja de palmera canaria, que al secarse aporta humedad al nido, y en su defecto laurel, olivo o eucalipto. La viruta que traen muchas cajas sirve de lecho, pero no es el material con el que la pareja construye.

Si prefieres construirla tú

Una caja nido son seis tablas, un agujero y una tapa. Hacerla en casa permite ajustar la medida a tu jaula, elegir contrachapado en vez de tablero y añadir la doble cámara o el rebaje de puesta, que casi ninguna caja comercial trae.

Seguir leyendo

Por dónde seguir

  • Cría de Agapornis

    La temporada completa, de la pareja al polluelo.

    Abrir la guía
  • Formar parejas

    Lo que tiene que estar resuelto antes de poner el nido.

    Abrir la guía
  • Huevos de Agapornis

    Lo que ocurre dentro de la caja a partir de la puesta.

    Abrir la guía
  • Por qué no crían

    Cuando el nido está puesto y no pasa nada.

    Abrir la guía
  • Anillado

    Se hace dentro del nido, en los primeros días de vida.

    Abrir la guía
  • Macho o hembra

    Comprobar que la pareja lo es antes de poner el nido.

    Abrir la guía
Preguntas

Dudas habituales sobre los nidos

Lo que se pregunta cuando la caja ya está elegida y colgada.

¿Puedo poner dos nidos a la misma pareja?

En una jaula de cría no hace falta y suele complicar las cosas: la pareja empieza uno, cambia al otro y se retrasa la puesta. En una voladera con varias parejas es al revés, conviene poner más cajas que parejas.

¿Hay que echar algo en el fondo antes de colgarlo?

Muchas cajas traen una bolsa de viruta que sirve de lecho absorbente. El material con el que la pareja construye el nido es otra cosa y se ofrece aparte, en el suelo de la jaula.

¿Cada cuánto se limpia el nido?

Entre nidada y nidada, no durante. Se vacía el material viejo, se retiran los restos y se deja secar antes de volver a montarlo.

¿Vale un nido de periquito para un agapornis?

Depende del tamaño. Muchas cajas de periquito rondan los 20 × 12 × 12 cm y se quedan pequeñas para una nidada de agapornis. La entrada, en cambio, suele ser de unos 4 cm y esa medida sí encaja.

¿Y si ponen los huevos fuera del nido?

Suele indicar que el nido no les convence o que lo has puesto tarde, con la hembra ya en puesta. Revisa la colocación —altura, tranquilidad, estabilidad— antes de cambiar de caja.